Tecnología 3D: una nueva dimensión para la pyme

El precio de las impresoras 3D ha caído en picado, lo que ha provocado el auge de ‘start up’ ligadas a esta tecnología. Las innovaciones están revolucionando todos los sectores, desde la arquitectura, hasta la moda y la gastronomía.

Imagínese que se levanta de la cama y se dirige a la cocina para preparar el desayuno. Aprieta un botón y una máquina elabora su plato preferido, justo con las calorías que usted quiere. A lo tonto, ya ha conseguido perder algunos kilos, así que aprieta otro botón y se fabrica un nuevo pantalón, justo de su talla. Finalmente sale por la puerta y mira con ojo crítico su casa. ¿Y si se construye otra más grande? Por qué no. A fin de cuentas, sólo es cuestión de apretar un botón.

Es posible que todo esto le suene a ciencia ficción, pero no lo es. Las impresoras 3D ya permiten realizar todas estas cosas. Y, lo que es aún más interesante: las responsables de estos prodigios tecnológicos son pymes españolas.

Tecnología del futuro

Para los que aún no estén muy familiarizados con el concepto, las impresoras 3D son máquinas que permiten reproducir de forma física (y, por tanto, en tres dimensiones) objetos diseñados por ordenador. Y lo hacen, además, de forma rápida y económica.

El padre de esta tecnología es el ingeniero estadounidense Charles Hull, que creó la primera máquina de estas características en 1983. El sistema se basaba en la adición sucesiva de capas, una detrás de otra, por lo que la impresión 3D también se conoce como fabricación aditiva. Al principio el invento se ceñía al ámbito industrial. Pero en los últimos 10 años, los precios de las impresoras se han abaratado enormemente, lo que ha permitido la democratización de esta tecnología y, por ende, el boom de nuevos negocios ligados al 3D.

Aunque los precios varían en función del modelo y las prestaciones de cada máquina, es posible adquirir impresoras para usos comerciales por menos de 2.000 euros e incluso, a nivel principiante, se venden modelos por menos de 200.

Actualmente, el sector de la fabricación aditiva está creciendo exponencialmente. “España puede presumir de tener industrias y conocimiento clave en sectores altamente tecnológicos, como la aeronáutica, la automoción o el sector médico”, dice David González, director del área de Tecnología de Prodintec. La fundación asturiana participa en diversos proyectos ligados a esta tecnología, incluyendo la fabricación de una impresora 3D aerotransportable.

Las aplicaciones de la fabricación aditiva en el mundo empresarial son casi infinitas y abarcan todos los sectores, desde los propiamente industriales hasta los relacionados con la moda o la gastronomía. “La impresión 3D cambia los conceptos de fabricación actuales, dado que, en general, si puedes imaginarlo, puedes fabricarlo, algo que era imposible hasta el momento actual”, comenta Luis Mandayo, director general de Lupeon, una compañía experta en consultoría e impresión 3D.

Variedad de materiales

Los avances en esta tecnología permiten imprimir objetos cada vez más grandes (incluso edificios) y el abanico de materiales imprimibles crece cada vez más: plástico, acero, nailon, hormigón, cerámica e incluso chocolate, entre muchos otros.

Una de las áreas de investigación más punteras es la bioimpresión (es decir, la impresión de tejidos biológicos que se puedan implantar en el cuerpo humano), lo que podría permitir la fabricación de piel artificial, arterias e incluso órganos listos para el trasplante.

La fabricación aditiva cuenta con múltiples ventajas, lo que abre un mundo de posibilidades a la hora de montar un negocio. Por un lado, permite crear diseños complejos, que en ocasiones no se podrían fabricar con los métodos tradicionales, y personalizar los objetos hasta hacerlos únicos. Los materiales se aprovechan al máximo, por lo que es una tecnología respetuosa con el medio ambiente. Además, facilita trabajar bajo pedido y sin stock, con la consiguiente reducción de costes. Una faceta que la hace ideal para la fabricación de prototipos.

Esta tecnología está seduciendo a numerosas start up que aprovechan la flexibilidad que ofrece para dar rienda suelta a su imaginación y aportar soluciones creativas e innovadoras en todo tipo de ámbitos.

Pero antes de dejarse llevar por el entusiasmo, es importante recordar que la impresión 3D es una herramienta, no un modelo de negocio. “Para montar una empresa ligada a la impresión 3D debe en primer lugar hacer un buen plan de negocio y un estudio de mercado para ver dónde puede aportar valor con su idea”, aconseja Mandayo.

Proceso productivo

La fabricación aditiva no sólo se sitúa en el punto de mira de las start up. La demanda también está creciendo a pasos agigantados en el plano industrial, ya que permite fabricar componentes a medida que funcionan de una manera más eficiente y, además, son más baratos. Pablo Murillo, responsable de Dynamical Tools, una empresa especializada en la impresión 3D para uso industrial, pone como ejemplo los costes de fabricación de una galga o calibre fijo. “Las fabricadas por mecanizado pueden costar entre 400 y 600 euros, pero nosotros somos capaces de producirlas por apenas 15 euros, y en material reciclable, por lo que una vez utilizada podemos desecharla”, explica.

Esta tecnología ya está al alcance de las pymes. “Las barreras de entrada se han reducido considerablemente, con lo que la amortización de los equipos 3D se produce más rápidamente”, dice Murillo. No obstante, desde Prodintec recuerdan que “la impresión 3D no es una alternativa a las tecnologías de fabricación convencionales, sino que es un complemento”. Para sacarle todo el jugo recomiendan estudiar el proyecto a fabricar, estimar posibles rediseños, identificar el valor añadido que aportaría la impresión 3D y estimar los costes de la producción en serie.

La primera impresora que fabrica casas

¿Ve usted esta casa? Pues no ha sido construida con andamios, ni empalizadas de ladrillo. La han imprimido con una máquina 3D. Se trata de la primera de estas características en España y la tercera del mundo.

Detrás de este milagro arquitectónico se encuentra una ‘start up’ valenciana, Be More 3D, que comenzó en este mundillo por casualidad. Tres jóvenes aparejadores acababan de licenciarse y no encontraban trabajo, así que decidieron comprar una impresora 3Dpara ganar algún dinero. Imprimieron 1.500 llaveros de plástico y los vendieron en Las Fallas. “Yo estaba mirando cómo imprimía la máquina y pensé: ¿Y si ‘tirase’ hormigón, en lugar de plástico?”, comenta Vicente Ramírez, CEO de la compañía.

Así que convenció a sus amigos para invertir el dinero obtenido con los llaveros y, con ayuda de su padre y un amigo ingeniero, construyó la primera impresora 3D que se desliza sobre un eje de ruedas. Un detalle importante, ya que, a diferencia de un modelo convencional, permite imprimir objetos de cualquier tamaño. Llevaron el prototipo a la Universidad Politécnica de Valencia, donde un profesor, José Ramón Albiol, les ayudó a encontrar un material que fuera ‘imprimible’ y, al mismo tiempo tan resistente como para construir una casa.

Hace seis meses entraron en la aceleradora de Acciona y obtuvieron la financiación suficiente para construir la primera vivienda piloto, en la que también han colaborado multinacionales como Cemex y Schneider.

De cara al futuro planean construir otros dos edificios en una promoción inmobiliaria de Acciona y una eco-aldea 3D en la Alcarria (Cuenca).

Componentes de automoción en 3D

La tecnología 3D permite imprimir cada vez más componentes para vehículos. Una de las pymes más activas en este sentido es la navarra LGM Estudio, fundada por el ingeniero Luis Gómez. Este emprendedor comenzó hace diez años construyendo pequeños vehículos eléctricos, principalmente triciclos y cuatriciclos, destinados a personas con discapacidad, empresas de logística, ayuntamientos y hospitales. Hace dos años comenzó a incorporar componentes fabricados con impresoras 3D. “Esta tecnología nos permite fabricar piezas a medida, más fáciles de ensamblar, y nos ahorra costes. Nosotros fabricamos series de pocas unidades, con lo que no merece la pena invertir en un molde que sirva para tan pocas piezas”, explica Gómez.

Para obtener la impresora que necesitaba, se puso en contacto con Leon 3D, una compañía de ingeniería que fabrica impresoras 3D a medida. Esta empresa les proporciona también la materia prima, aunque “son materiales muy comunes, que se pueden encontrar casi en un Leroy Merlin”.

Gómez busca ahora financiación para su próximo proyecto: un vehículo eléctrico, con el 45% de los componentes impresos en 3D.

Réplicas de órganos a golpe de clic

La impresión en tres dimensiones abre un fascinante mundo de posibilidades en el campo de la medicina. Una de ellas es la impresión de órganos humanos, aunque se trata de un área en el que todavía queda mucho camino por recorrer. Por el momento, la tecnología actual permite fabricar órganos en plástico, algo que resulta de enorme utilidad para los cirujanos que están planificando una operación complicada. A ello se dedica Cella Medical Solutions, una de las pioneras en este ámbito. A partir de una imagen médica, como un TAC o una radiografía, los expertos de esta ‘start up’ murciana son capaces de fabricar una réplica del órgano del paciente. “Nos dimos cuenta de que los médicos tenían problemas a la hora de interpretar los riesgos de una cirugía, especialmente cuando se trata de operaciones muy complejas. Sin embargo, los modelos en 3D les permiten planificar mejor las intervenciones”, explica Darío García, CEO de la firma.

Estos modelos en 3D han demostrado su utilidad a la hora de reducir la pérdida de sangre y el uso de rayos X, así como para aumentar la cantidad de tejido sano.

La empresa está cerrando ahora una segunda ronda de financiación para potenciar sus ventas en el exterior.

¿Tiene hambre? Imprima una pizza

La existencia de una máquina que pueda imprimir nuestro plato favorito con sólo darle a un botón puede parecer una quimera. Sin embargo, es una realidad. Se llama Foodini, ha sido creada por la empresa catalana Natural Machines, y permite imprimir todo tipo de platos.

Para ello, sólo es necesario comprar los ingredientes en el supemercado e introducirlos en una cápsula de acero inoxidable. “Estamos negociando con una empresa de alimentación para que venda las cápsulas ya rellenas”, comenta Emilio Sepúlveda, socio de Natural Machine.

La máquina imprime los alimentos a partir de recetas que se obtienen online de forma gratuita. Permite optimizar al máximo el uso de ingredientes y además adapta el plato a la medida del comensal, que puede limitar el número de calorías o eliminar el componente al que es alérgico.

La máquina cuesta 3.600 euros y ocupa (y consume) como un horno convencional, aunque tarda mucho menos: “En el caso de una pizza, entre 8 y 10 minutos”.

De momento, sus clientes son restaurantes y empresa de catering. Pero la idea es que se haga un hueco en todas las casas. “Queremos ocupar el lugar del microondas”, dice Sepúlveda.

Diseño de moda en tres dimensiones

En 2015, la diseñadora israelí Danit Peleg hizo historia en el mundo de la moda al crear la primera colección de ropa hecha 100% con una impresora 3D. Pero el logro de Peleg no habría sido posible sin el trabajo de una pequeña pyme alicantina, Recreus, que es la creadora del tejido con el que Peleg elabora sus prendas: el FilaFlex.

El fundador de Recreus compró su primera impresora 3D en 2012. “La vi en una feria en Alemania y me pareció que ya tenían un precio asequible”, comenta. En aquella época las máquinas sólo utilizaban dos materiales: el TLA y el ABS. “Un día pensé que no había ningún material que fuera flexible. Se me iluminó la bombilla e inventé el FilaFlex”, recuerda.

García también tuvo que idear unos nuevos cabezales de impresora que pudieran trabajar con este filamento.

Para promocionar su invento, diseñó unas zapatillas y colgó los planos en su web. “Causó mucha expectación porque permitía a la gente imprimirse unas zapatillas desde su casa”, señala.

Recreus nació con una clara vocación internacional. “Monté la web directamente en inglés”, comenta García. Hoy la mepresa está presente en 40 países y cuenta con una filial en EEUU.

Vía: http://www.expansion.com/pymes/2018/04/09/5ac75863ca4741235a8b46b4.html

AstroFaster, tu negocio en la nube ☁

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s